Unos Oscars cantados y políticamente correctos

La política se ha colado y ha protagonizado las principales películas de los Oscar. De una forma opuesta a lo ocurrido en los Goya hace una semana, en la que se reivindicó un cambio de político y se premio a films no “políticos”, la Academia ya apuntó la importancia de la conexión Hollywood y Washington con las nominaciones. “Argo” y “La noche más oscura”, “Lincoln” y “Django, desencadenado” son películas que abordan temáticas similares, pero desde ópticas distintas. Las dos primeras se centran en la investigación de la CIA en Oriente Medio y, las segundas se trasladan a mediados de siglo XIX para abordar una cuestión (casi) tabú en Estados Unidos, la esclavitud.

¿Quiénes han vencido en esta ocasión? 

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“La noche más oscura” resume la búsqueda de Bin Laden durante doce años. La película se centra en el avance de las investigaciones en el objetivo de cercar al líder de Al Qaeda, a través de las confesiones de personas cercanas a él. Narrada en un esquema de informe policial, la película deja claro que la búsqueda no fue sencilla. Desde casi el primer instante, se observan las torturas de los norteamericanos a sus presos y cómo se les premia cuando conceden pistas. A Kathryn Bigelow no le ha temblado el pulso y ha realizado un relato notable, contado de una forma cruda, basándose en conversaciones y documentos de la CIA, que llevaron al Senado incluso a investigar si se facilitó información para el film. El papel protagonista de esta película está encarnado por Jessica Chastain, que realiza una enorme interpretación. Sobre ella recae toda la presión de los presumibles fracasos en la investigación, las muertes, las pistas falsas… El plano final que refleja su soledad y en el que se ve como deja parte de su vida en Afganistán ponen la guinda a este pastel parido por la autora de la triunfadora “En Tierra Hostil”.

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(Jessica Chastain)

En este mismo lado de la vía podemos situar a Spielberg. Este veterano director ha realizado una de sus obras más sombrías, buceando en los lodos de la política. Su film recrea la negociación de la cámara baja de Estados Unidos para abolir la esclavitud. Aquel gran paso para la nación costó muchos sobornos, pero gracias a ellos se escribió una de las páginas más importantes de la historia americana. Precisamente, esa dura negociación cara a cara con cada senador y distintos puestos de trabajo, propiedades, obsequios… son los que consiguieron acabar con la ignominia de la esclavitud. Este hecho se produjo en el contexto de la Guerra de Secesión y fue el as en la manga del decimosexto presidente para acabar con ella. El peso moral de las libertades humanas vertebra un relato lento, pero con un Daniel Day-Lewis que se come la pantalla en cada escena. Lincoln es un gran referente en la historia de la nación e, incluso Obama lo citó en su toma de posesión, para reivindicar la igualdad. 

Dos años antes de este hecho se ambienta “Django, desencadenado”. Una película en la que observamos la esclavitud durante todo el relato y la búsqueda de la libertad por parte del protagonista. El cazarecompensas sublime de Christoph Waltz excarcelará a Django y, juntos comenzarán un cambio hacia la venganza y el encuentro de la libertad. El film muestra las injusticias y la crueldad a la que se somete a los negros, pero al final todos acaban por derramar ríos de sangre. Durante todo el viaje, encontraremos todos los rasgos típicos del cine de Tarantino: momentos cómicos en situaciones tensas, gran dosis de intertextualidad, representación exagerada de la sangre, diálogos inteligentes… y una divertimento total durante 165 minutos.

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(Cazarrecompensas y su amigo fiel Django)

Y, de las películas mencionadas queda “Argo”. Seis trabajadores de la embajada americana logran huir del asalto de los ayatolás a la embajada y consiguen esconderse en la embajada canadiense. Desde Estados Unidos, la CIA se pone manos a la obra para buscar un plan de rescate y Tony Mendez, interpretado por Ben Affleck, decide montar el rodaje de una película de ciencia ficción, acudir a Irán y hacer pasar a los estadounidenses por miembros del equipo de rodaje. El film rinde homenaje al cine de ciencia ficción de los setenta y muestra una película dentro de esta película. Los personajes de Goodman y Arkin, como productores y directores de Hollywood, aportan los momentos cómicos y caricaturizan la industria hollywoodiense. Mientras que cuando Mendez vuelve a los pasillos de la CIA o comienza la operación, volvemos a un thriller político.

Homenaje a los musicales

La 85ª gala de los Oscar fue muy repartida y tuvo pocas sorpresas. Todo fue sobre lo previsto, hasta la puntualidad inglesa. El mayor interés se centraba en saber si la película y el director coincidían, fruto de la incomprensible no-nominación a Affleck. Cuando se escuchó el nombre de Ang Lee, todo el mundo pensó en la gran sorpresa que suponía premiar al cuento de esperanza, fe y triunfo que es la aventura de “La Vida de Pi”. Aunque, viendo el resto de nominados se entiende que estaba entre él o Spielberg. Por lo que respecta al reparto actoral, Daniel Day-Lewis, Christoph Waltz y Anne Hathaway cumplieron los pronósticos y Jennifer Lawrence demostró lo importante que es tener una cara y una figura bonitas y un buen padrino. Entre medio de los 24 premios, llegó el homenaje a los musicales, con algunos números excelentes, como la interpretación de Adele de “Skyfall” o el musical de “Los Miserables”. El homenaje a los 50 años de James Bond o Barbra Streisand recordando su “Tal cómo éramos” , fueron otras notas a subrayar.

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(Michelle Obama)

Una de las pocas sorpresas de la gala de los Oscar llegó al final, cuando Jack Nicholson dio paso a Michelle Obama para presentar el ganador de la mejor película. Ahora, repito la pregunta inicial: ¿quién ganó? En efecto, no vimos a la primera dama pronunciar “Zero Dark Thirty”. Tampoco se esperaba. Happy End.ARGO

(Ben Affleck y el equipo de “Argo”)

PALMARÉS (Especial El Pais.com, con críticas, nominadas, ganadoras…)

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And the Oscar goes to…

Ya estamos en el fin de semana de los Oscars. Todo está preparado en el otrora llamado teatro Kodak para conocer los grandes nombres fílmicos del año. Finaliza una gran carrera promocional de todas las películas para aumentar sus opciones de triunfo final. Y lo hace sin pistas en los principales premios: película y director. En una edición sorprendente y atípica por las extrañas nominaciones, hay algunos vencedores claros, pero muchas estatuillas en el aire.

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Esta es mi quiniela:

Mejores guiones: “Django desencadenado” y “El lado bueno de las cosas”

A tenor de las distintas ediciones, la Academia de Cine parece considerar a Quentin Tarantino un gran guionista, pero no un gran director. Oscar por el guión de “Pulp Fiction” y nominado en esta categoría por “Malditos Bastardos” y “Django desencadenado”, sin embargo sólo estuvo nominado a la dirección por la mítica película de John Travolta y Samuel L. Jackson. En esta edición puede sumar su segunda estatuilla, imponiéndose a “Amour” o “Monrise Kingdom”.
christoph-waltz-django-unchained(Christoph Waltz, en “Django desencadenado”)

Por lo que respecta al guión adaptado, la lucha parece aún más abierta y las cinco películas tienen opciones importantes de victoria. No obstante, por la teoría de la compensación, veo favorita a “El lado bueno de las cosas” (resto de nominadas “Argo”, “Bestias del Sur Salvaje”, “La Vida de Pi” y “Lincoln”). Hacía treinta años que una película no conseguía las siete nominaciones más importantes (película, director, actor principal y de reparto, actriz principal y de reparto y guión). La Academia se ha encaprichado de esta historia de amor entre bipolares, que siendo una película normalita, aspira a convertirse en la gran vencedora de la noche.
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(Bradley Cooper y Jennifer Lawrence, en “El lado bueno de las cosas”)

Actores: Daniel Day-Lewis y Christoph Waltz

“Lincoln” es Daniel Day-Lewis. Impresionante su papel. Sus gestos, sus movimientos, su caracterización, su pausado habla, su mirada… todo en su interpretación es magnífico. Su tercer Oscar es uno de los más claros de la gala.

Sin embargo, en la categoría de actor secundario la competencia es mucho mayor. Christoph Waltz opta a su segundo Oscar con un nuevo trabajo con Tarantino.  El director estadounidense escribió el papel para él y, esos momentos cómicos en situaciones de tensión tan tarantinianos, los borda. El camino al lado de Django, en el que parecen por momentos dos hombres con el mismo destino, es genial. No obstante, muchas veces el peso de la historia es el que se acaba imponiendo. Robert de Niro hace 33 años que no consigue el Oscar. Tiene dos en su haber, pero desde aquel boxeador de “Toro Salvaje”, la Academia le ha nominado, pero le ha obviado en el palmarés definitivo. En “El lado bueno de las cosas” interpreta al padre de un bipolar y esta enfermedad psicológica parece apoderarse de si mismo durante toda la película.  Sus trastornos obsesivos compulsivos y su relación amor-odio con todo lo que le rodea, forman parte de la historia que complementa la vida del pesonaje de Bradley Cooper. No es su mejor papel, pero esta película ha encantado en Estados Unidos y las ocho nominaciones pueden resultar decisivas. El camino de serios aspirantes no se cierra ahí. Philip Seymour Hoffman vuelve a clavar su interpretación en “The Master” y Alan Arkin también está magnífico en “Argo”.

En definitiva, el Oscar para Day-Lewis está clarísimo, pero la categoría de reparto está muy abierta. Mi apuesta es Waltz, aunque parece que en los últimos días De Niro va ganando terreno.
Image( Anne Hathaway, Jessica Chanstain y Daniel Day-Lewis)

Actrices: Jessica Chanstain y Anne Hathaway

Situación similar a sus compatriotas masculinos. En esta ocasión, hasta tres candidatas mantienen todas las opciones para ganar la estatuilla a mejor actriz principal, mientras que el de reparto será para Hathaway.

Mi nombre es Jessica Chanstain. Me encanta “La noche más oscura” y el papel de esta investigadora de la CIA en la búsqueda de Bin Laden. Quién sabe si el sorprendente triunfo de Kathryn Bigelow en 2010 le habrá pasado factura en esta edición, pero tengo la sensación de que esta excelente película va a rascar muy poco en estos Oscars. La película se centra en toda una década de búsqueda del autor intelectual del mayor atentado de la historia. Chanstain encarna a la investigadora que seguirá todas las pistas hasta acercarse a la cúpula de Al Qaeda. Narrada con un esquema tipo de informe, la película se va dividiendo en los avances y retrocesos de la investigación. Chanstain lo es y lo sufre todo. Su rostro serio, su soledad, la dureza de los acontecimientos o la presión a la que está sometida, son un cóctel del que fluye una excelente interpretación. Otro papel que puede valer su peso en oro, es el de Emmanuelle Riva. El domingo cumple 86 años y, la mítica actriz de “Hiroshima Mon Amour” puede tocar con la gloria con el “Amour” de Haneke. Su triunfo en los BAFTA le sitúa cerca de la estela de Chanstain en su lucha por el máximo galardón. Esta es su primera nominación a un Oscar. El triángulo de favoritas lo cierra Jennifer Lawrence. En su segunda nominación, tras la obtenida hace dos años por “Winter’s Bone”, se sitúa cerca de las favoritas, después del triunfo en la categoría de comedia en los Globos de Oro y de que todo lo que huele a bipolar cotiza al alza.

De Hathaway, poco que decir. Su interpretación de “I dreamed a dream”, de Susan Boyle, es una maravilla y le va a valer el Oscar. Cuatro minutos en primer plano, destrozada, llorando su descenso a las cloacas de la vida y su alejamiento de la vida que soñó. Hay escenas que amortizan una entrada al cine y ésta lo es.385184_10151179452601791_257730773_n

(Películas nominadas en la categoría “Mejor Película” y nominaciones totales de cada una)

Director: Spielberg

Puede ser la categoría decisiva para conocer la película de 2012. La Academia decidirá si película y director coinciden o no. En la mayoría de ocasiones suelen hacerlo y esto decantaría la balanza hacía “Lincoln”, “La Vida de Pi” o “El lado bueno de las cosas”. Yo me decido por esta opción y, entre ellas, apuesto por la película de Spielberg. Ambientada en el momento de la abolición de la esclavitud en Estados Unidos, concretamente en la negociación política para conseguir dos tercera partes de la cámara de representantes, es una de las películas sombrías y pulcras del director de “ET”.

Película: Lincoln

Siguiendo el argumento esgrimido en el punto anterior, mi apuesta es “Lincoln”. Pero a las tres anteriores, habría que añadir “Argo”, en lo que considero que es una lucha entre las cuatro por conseguir los galardones más importantes. La película de Ben Affleck puede parecer favorita por sus incontestables triunfos en todos los premios de las últimas semanas, pero el hecho de no estar nominado el director le resta posibilidades. Si venciera, culminaría un camino perfecto, pero hay que recordar que sólo “Paseando a Miss Daisy” ha vencido el Oscar a mejor película sin tener al director nominado. “La Vida de Pi”, la más taquillera de todas y “El lado bueno de las cosas”, que ha enamorado a Estados Unidos, completan el póquer de favoritas.

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(Goodman, Arkin y Affleck ultiman el guión de “Argo”)

En definitiva, edición muy abierta y atípica. Que David O. Russell y Haneke (vencerá la categoría de película en habla no inglesa) estén nominados a mejor director, parece más bipolar que cualquiera de los protagonistas de la película del primero. Que no esté Affleck después de todos los premios conseguidos, constata el golpe que puede darle a la Academia… o el que ésta le puede estar reservando. Veremos quién dice aquello de “Argoderse!”. Que “El lado bueno de las cosas” consiga lo que no ha logrado nadie en 30 años, es de un histrionismo similar al de alguno de sus personajes. O que “La noche más oscura” se pueda ir de vacío revela el peso que, a veces, puede tener un exitoso pasado reciente. Pero así son los Oscars. Sea como fuere, el domingo estaremos atentos al típico “And the Oscar goes to…”.

Chapapote ideológico

Poder e información han caminado juntos a lo largo de la Historia y de las civilizaciones. Image(Momento en el que trabajadores de Canal 9 interrumpieron un informativo para protestar por el ERE)

En la mayoría de estas sociedades, los actores sociales utilizaban a la opinión pública para conservar su status quo. En los tiempos actuales, esta situación se ve variada en la forma, pero no en el fondo. La opinión pública se configura en una pieza fundamental del engranaje democrático, pero la forma de comunicarse con ella varía a raíz de la mediatización.

Los medios de comunicación son el espejo en el que la sociedad busca conocer una compleja realidad. Ocupan un espacio de centralidad informativa y, se convierten en el principal objetivo de los actores políticos. Quién rechaza ese altavoz en nuestros días. Todo saber otorga poder y, los periodistas son profesionales que, sin ser expertos en (casi) nada, manejan un elevado caudal informativo. Incluso, su profesionalismo es capaz de tumbar gobiernos.

El control de la información se convierte en una necesidad para muchos gobiernos, que no pueden admitir que un periodista evidencie una situación contraria a sus intereses. Esa obsesión por la privación de la autonomía profesional, unida a la descreencia de las posibilidades y ventajas de una radio televisión pública, llevó hace una semana, al gobierno valenciano a ejecutar el mayor ERE en una empresa de este territorio. De una forma sectaria, arbitraria y cruel, irán cayendo 1000 profesionales, muchos de ellos con más de 23 años de carrera en esa casa, a la que accedieron con oposiciones aprobadas.

La ejecución del ERE de RTVV es dar un paso de gigante hacia la autodestrucción. Image(Programa de Joan Monleón, donde el “A guanyar diners” se hizo famoso)

Canal 9, hace una década emitía programas arraigados a este territorio que eran líderes de audiencia. La sociedad se identificaba con una televisión pública en valenciano, plural y con cierta calidad. Ahora, tras el paso de tres gobernantes de un mismo partido político, sus registros de audiencia son inversamente proporcionales al trabajo que podrían desarrollar sus profesionales.

Denuncias por acoso, sobredimensión de la empresa, directores colocados a dedo, protestas en el plató, deuda de más de 1000 millones de euros, periodistas exclusivos para determinados presidentes, despidos por mail, gente encadenada en la puerta… son algunos de los ejemplos ilustrativos del desastre de esta institución. La mancha negra que se expande por todo lo relacionado con RTVV, como si de chapapote se tratara, tardará mucho tiempo en limpiarse. Y será difícil hacerlo, porque esos lodos avanzan muy rápido y hacia otros niveles, impidiendo ver cualquier resquicio de transparencia.

*Un pequeño granito de solidaridad para todos los que han sufrido el ERE de RTVV, así como a los compañeros de otros medios como el Levante. Y, también un artículo de liberación por los problemas para seguir con un proyecto personal.